Francesco Arcuri ostentará la guardia y custodia de los niños mientras que Juana Rivas tendrá derecho de visita de fines de semana alternos si reside en Italia o uno de cada cinco, si decide residir en España, además de las vacaciones por mitad.
No obstante para evitar que Juana Rivas pudiera
volver a secuestrar a los niños cuando están fuera de Italia, el juez determina
que los viajes deberán estar bajo la supervisión de las autoridades y que los
documentos de identidad de los menores deberán permanecer consignados por
funcionarios del Ministerio de Justicia cuando los críos estén en España.
Además y como consecuencia del durísimo informe psicosocial,
el juez ordena a Juana Rivas someterse a tratamiento, consistente en
seguir una terapia semanal de «apoyo a la paternidad», de la que se deberá dar
cuenta cada tres meses en Italia.
Dicho informe menciona entre otros aspectos que la madre
tenía un «funcionamiento mental patológico», manipulaba a sus hijos y les
disponía en contra del padre, así como que «ha demostrado grandes habilidades
manipuladoras hacia los menores».
Desde CCI celebramos la valiente y equilibrada decisión de la
Justicia Italiana, que ha antepuesto la protección de los niños y ha sabido
sobreponerse a la presiones mediáticas y políticas que llegaban desde España. Quisiéramos
saber dónde están ahora todos aquellos que esgrimían aquellos lemas demoledores
como el “Juana está en mi casa”, ¿dónde están ahora los que denigraron la
imagen de Francesco Arcuri?, ¿dónde está ahora Mariano Rajoy? que se mostraba
tan comprensivo con quien ahora se ve condenada a cárcel por aquellos hechos y
sin la custodia de sus hijos. ¿Que se les pasa por la cabeza a aquellos políticos
que andan pidiendo indultos?
Esperamos que al menos esta tragedia y el alto precio que
estos dos niños han tenido que pagar, haya servido para que una buena parte de
la población haga una reflexión sincera sobre lo que ha ocurrido en este caso
pero también sobre lo que ocurre cotidianamente en los Juzgados de Familia en
este país donde se dictan a diario custodias maternas por defecto privando a
los niños de la cotidianeidad de sus padres.
Pero sobre todo esperamos que se reflexione sobre la imperiosa
necesidad de legislar a favor de la custodia compartida como opción preferente
porque de esta manera se reducirían drásticamente estos casos en los que
personas sin escrúpulos hacen de sus propios hijos rehenes, utilizándolos para
la consecución de otros objetivos que nada tienen que ver con el bienestar de
los pequeños.
CCI
No hay comentarios:
Publicar un comentario